En el anterior post os explicaba nuestra rutilla por Europa, y aquí os traigo la segunda parte prometida: Holanda.
Como se trataba de la parte central de nuestro viaje, aquí visitamos más lugares. Estábamos alojados en
Den Bosch (más o menos a 40 minutos de Amsterdam) en casa de unos amigos, y desde allí visitamos varias ciudades holandesas. La sensación que nos llevamos es que la mayoría de pueblos holandeses tienen su encanto, con sus casitas bajas de ladrillo y sus canales.
Esta foto es de Den Bosch, del primer día nada más llegar a la ciudad.
Pero evidentemente nuestra primera parada turística, no podía ser otra:
Amsterdam. Así que al día siguiente nos fuimos hacía allá dispuestos a visitar la ciudad, con la sorpresa de que nos encontramos con la celebración del
Gay Pride Parade, y la ciudad al completo estaba de fiesta.
La ciudad se tiñó de rosa, y sus canales llenos de gente se convirtieron en el escenario de la fiesta. Es verdad que no es el mejor día para ver la ciudad y sus calles, pero merece mucho la pena ver el espectáculo y como participa en el toda la ciudad.
Después volvimos otro día, para poder visitar Amsterdam un poquito más vacío, entrar en la Casa de Anna Frank y hacer un tour por sus canales, donde nos explicaron cosas curiosas, como que las casas pintadas de negro son aquellas que en su día habían pasado la peste!
Y como no podía faltar... nos hicimos la típica foto de guiri en las famosas letras de Amsterdam:
En los siguientes días que pasamos en Holanda, nos dedicamos a visitar pequeños pueblitos y zonas un poquito menos turísticas:
Por ejemplo, visitamos una zona al sur de Holanda con
diques gracias a los que se ha ganado terreno al mar, y los holandeses pueden disfrutar de una playa fantástica.. y muuuucho más vacía de gente que las playas de por aquí
Además ese mismo día pudimos visitar un monasterio trapense donde te explican cómo los monjes hacen la cerveza y cómo es su vida en el monasterio.
Otros pueblitos que visitamos y que merecieron mucho la pena, ya que se pueden visitar los tres en un solo día, fueron:
Delft
Nos encantaron sus dos iglesias y la plaza central del pueblo, al más puro estilo holandés.
La Haya
Residencia oficial de la monarquía Holandesa. Una ciudad más grande que Delft, y quizás por ello mi primera impresión es que tiene menos encanto que la anterior, pero tiene unos rincones realmente bonitos, simplemente hay que caminar un poquiiiito más para visitarlos.
Y finalmente,
Leiden, otra ciudad holandesa pequeñita y con encanto, llena de canales y bicicletas :)
Aquí acaba nuestro resumen de las vacaciones de este año. Gracias a este viaje, hemos conocido un poquíto más de Europa, que siempre da la sensación de que lo vas dejando para el final porqué lo tienes más cerquita, y la verdad es que merece una buena ruta. :)